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Del Potro

La Torre de Estoril

El argentino Juan Martín del Potro confirmó su presencia en el ATP 250 luso, que se desarrollará entre el 29 de abril al 6 de mayo, en Portugal. Se coronó en 2011 y 2012. ¿Podrá volver a festejar en la arcilla portuguesa? Por Santiago Ángel.

En plena pretemporada, Del Potro garantizó su participación en el certamen europeo, uno de los tantos que se disputarán en la gira previa al Abierto de Francia, el segundo Grand Slam de la temporada.

El ex número cuatro del escalafón mundial eligió la red social Twitter para dar el visto bueno. Inmediatamente, sus fanáticos, eufóricos por la noticia, comenzaron a celebrar su decisión.

Será el regreso del actual medallista olímpico -plata en el evento individual de Río 2016- a Portugal luego de cinco años de inasistencia. Su última participación no fue una más en su carrera: victoria ante el francés Richard Gasquet en la definición y undécimo título profesional para él. ¿Retornará de la tierra de Cristiano Ronaldo con el trofeo de campeón bajo el brazo? La respuesta se sabrá el domingo 6 de mayo, día en el que se celebrará la final.

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Gustavo Fernández, un argentino rey en Melbourne

El cordobés Gustavo Fernández, que venía de ser subcampeón en la modalidad de dobles, se consagró campeón del Abierto de Australia tras superar por 3-6 6-0 y 6-2 al francés Nicolas Peifer. De esta manera, el representante nacional obtuvo su segunda corona en torneos de Grand Slam. Su primera corona en este nivel la obtuvo en el Abierto de Francia 2016, en París. Por Santiago Ángel.

Ni Serena ni Venus Williams, Gustavo Fernández es la persona destacada del día sábado en Melbourne Park, complejo en el que se lleva a cabo el Happy Slam. ‘Lobito’, tal como lo llaman seres queridos y colegas dentro del ambiente tenístico, tuvo una semana magnífica en Oceanía y la cerró con un título que será imposible de olvidar.

Hoy, bajo el intenso calor australiano, el principal exponente de la Argentina en el tenis sobre silla de ruedas fue de menor a mayor. Enfrente tuvo a un jugador al que conoce a la perfección. Hasta hoy, el historial estaba 8-8, lo cual muestra la paridad que existe entre ambos representantes de la élite.

En la primera manga, Peifer, que venía de eliminar al británico Gordon Reid (1), fue el que tomó las riendas y, mediante dos quiebres consecutivos, consiguió la primera gran ventaja del partido. Luego, en el segundo parcial, Fernández empezó a jugar con mayor concentración, un punto decisivo a la hora de que la balanza se decante de un lado u otro. Con determinación para ir en busca del tercer y último set, el argentino rompió el saque de su adversario en dos oportunidades, un hecho que marcó un antes y un después en esta final celebrada en la metrópoli oceánica. En el capítulo final, el crédito de Río Tercero se adueñó totalmente de las acciones: con tan solo seis puntos perdidos y tres rompimientos de por medio, el festejo fue todo suyo. Brazos en alto y una garganta que, de a poco, se desgastó.

Ganar un Abierto de Australia es el sueño de miles de tenistas a lo largo y ancho del planeta. En esta madrugada albiceleste, Fernández, el único hombre que tiene

Sudamérica en los primeros planos de esta disciplina, fue el foco de todos los flashes. Hoy, sábado 28 de enero de 2017, él es el protagonista de la portada de los diarios. El trabajo, tarde o temprano, da sus frutos, y Gustavo Fernández lo sabe bien.

Gustavo Fernández

Gustavo Fernández va por todo en Australia

El cordobés, principal exponente del tenis adaptado albiceleste, accedió a la definición del primer Grand Slam de la temporada tras superar por 6-3 y 7-5 al francés Stephane Houdet, segundo en el orden de preclasificación. Su rival en la final será el también galo Nicolas Peifer. Además, también irá por el título en la modalidad de dobles. Por Santiago Ángel.

El Abierto de Australia le sienta bien a Gustavo Fernández. ¿Alguno tiene dudas? Finalista en singles en el 2014 y, tres años después, buscará la gloria por duplicado: en singles, su especialidad, y también en dobles, con el británico Alfie Hewett.

Anoche, en las instalaciones de Melbourne Park, ‘Lobito’ -así lo llaman sus allegados- tuvo una jornada de ensueño: primero, éxito ante Houdet, quien llegaba a las semifinales como principal candidato para quedarse con la corona tras la eliminación del británico Gordon Reid (1); luego, junto a Hewett, victoria por 1-6 6-1 y 10-7 ante Houdet y Peifer.

Mañana, en lo que será el primero de los dos cotejos decisivos que afrontará el argentino en la metrópoli australiana, intentará adueñarse de la corona en el dobles. Los rivales de Fernández y Hewett serán el mismísimo Reid y el belga Joachim Gerard (2).

La frutilla del postre la podrá disfrutar el día sábado, cuando esté cara a cara con Peifer, quien batió a Gerard por 6-3 y 7-6 (4). Será el decimoséptimo cruce entre ambos. ¿La serie? 8-8. La última vez que se enfrentaron fue en la semifinal de Sídney, hace dos semanas. Allí, el europeo se impuso por 1-6 6-2 y 6-3. ¿Quién levantará el trofeo en el Happy Slam?

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Stan Wawrinka, a dos partidos de la gloria en Melbourne

El suizo, cuarto en el orden de preclasificación, se metió entre los cuatro mejores del Abierto de Australia tras superar por 7-6 (2) 6-4 y 6-3 al francés Jo-Wilfried Tsonga (12). Su próximo rival saldrá del duelo que protagonizarán su coterráneo Roger Federer (17) y el alemán Mischa Zverev. Por Santiago Ángel.

¿Festejará por segunda vez en el Happy Slam? Es una pregunta que toma fuerza con cada triunfo que consigue en este primer Grand Slam del año. Ya lo consiguió en 2014 -con éxito ante el español Rafael Nadal en la definición- y quiere repetir en este 2017. ¿Quién es el protagonista de esta historia? Nada menos que Stan Wawrinka, el helvético que durante gran parte de su carrera profesional estuvo a la sombra de Federer pero que saltó a la primera plana tras la obtención del certamen oceánico, hace dos años. Luego, títulos en el Abierto de Francia 2015 y en el Abierto de los Estados Unidos 2016. Su víctima, en ambas ocasiones, fue el serbio Novak Djokovic, quien en aquel entonces ocupaba la primera colocación del escalafón mundial.

Hoy, en la Arena Rod Laver, la pista más importante dentro de Melbourne Park, el crédito de Lausana fue de menor a mayor ante Tsonga, un rival de alto voltaje y con el cual se deben tener recaudos extras a la hora de tenerlo cara a cara. Wawrinka, que también fue de menos a más en esta edición 2017, terminó el partido mostrando su mejor faceta. El revés, su golpe maestro, el principal aliado para terminar de ‘romper’ el esquema de juego que intentó imponer su rival desde el comienzo. ¿La clave del éxito? La obtención del desempate del capítulo inicial. A partir de allí, el conducido por el sueco Magnus Norman empezó a dominar con mayor facilidad al galo.

Con este éxito, Wawrinka logró instalarse en semifinales. ¿Se viene el ‘clásico’ suizo ante Federer? ¿Tendrá a Zverev como escollo previo antes del cotejo decisivo? Es una pregunta que tendrá su respuesta en pocas horas, cuando ‘Su Majestad’ esté frente a frente con el hermano mayor de Alexander, uno de los principales representantes de la denominada ‘Next Gen’.

Foto: Prensa AAT/Sergio Llamera Foto: Prensa AAT/Sergio Llamera

Daniel Orsanic dio el equipo para enfrentar a Italia

Esta mañana, en la Usina del Arte, el capitán argentino de Copa Davis confirmó a Diego Schwartzman, Guido Pella, Horacio Zeballos y Leonardo Mayor en el equipo que se medirá ante la escuadra europea del viernes 3 al domingo 5 de febrero en Parque Sarmiento. El bahiense y el correntino son los dos que repiten con respecto al representativo que ganó la Ensaladera de Plata ante Croacia, en Zagreb. Por Santiago Ángel.

Se terminó la espera y, por ende, las presunciones. Se habló (y mucho) sobre el armado de la nómina para afrontar la serie inaugural en este 2017. Con la anunciada baja de Juan Martín del Potro -¿por cuestiones de calendario y superficie?-, Daniel Orsanic tuvo empezar a barajar otros nombres.

Luego, con el correr de los días, también se cayó la participación de Federico Delbonis, héroe en el punto final ante Ivo Karlovic. El azuleño no pudo empezar el año como a él le hubiese gustado debido a una puesta a punto que quedó a mitad de recorrido. Salteó la gira previa al Abierto de Australia y aterrizó directamente en Melbourne, algo que, en menor o mayor medida, terminó afectando su rendimiento.

Con Del Potro y Delbonis fuera de escena, ¿quiénes podrían llegar a ser citados por Orsanic? Diego Schwartzman, de gran cierre de 2016 en el circuito Challenger, y Horacio Zeballos, de destacada labor en la modalidad de dobles junto al chileno Julio Peralta. Y no hubo sorpresas. Estos dos fueron los nombres elegidos por el capitán para acompañar a Pella y a Mayer en esta primera estación rumbo a la defensa del título, el primero que consiguió la Argentina en su historia.

Ahora resta saber quiénes serán los italianos que jugarán en Buenos Aires dentro once días. ¿Viene Fabio Fognini? ¿Lo acompañará Andreas Seppi? ¿Quiénes estarán en el dobles? Las dudas se disiparán en 24 horas, cuando Corrado Barazzutti, su capitán, dé a conocer los nombres para emprender el viaje rumbo a la tierra del campeón actual.

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David Goffin, sigue soñando en el Abierto de Australia

El belga, undécimo favorito según el orden de preclasificación, se metió entre los ocho mejores del primer Grand Slam de la temporada tras vencer por 5-7 7-6 (4) 6-2 y 6-2 al austriaco Dominic Thiem, octavo cabeza de serie. Su próximo adversario será el búlgaro Grigor Dimitrov (15). Por Santiago Ángel.

De menor a mayor. Así fue la actuación de David Goffin en su cuarta actuación en esta edición 2017 del Happy Slam. El oriundo de Rocourt, que saltó a la fama tras una buena producción ante Roger Federer en el Abierto de Francia -con caída incluida en los octavos de final-, se metió por primera vez en los cuartos de final en Melbourne Park.

En la primera manga, con Goffin aún con la cabeza en la almohada, el que tomó las riendas fue Thiem, de gran temporada 2016 en los certámenes de arcilla, pero con andar irregular en pistas rápidas. A partir de estar en desventaja, el principal exponente del tenis de Bélgica comenzó a soltarse y, de a poco, empezó a dominar al crédito de Wiener-Neustadt, quien se ‘quebró’ emocionalmente tras perder el desempate del segundo parcial. Los dos capítulos posteriores, sin equivalencias: de un lado -Goffin-, un jugador encendido y con extrema solidez en cada uno de sus golpes; del otro -Thiem-, uno con menos luces que al principio y con marcados vaivenes tenística y psicológicamente hablando.

Con este éxito, el segundo consecutivo ante su víctima de turno en el Abierto de Australia -también lo batió en la tercera vuelta de la edición 2016-, Goffin accedió a los cuartos de final. Ahora se medirá ante Dimitrov, quien batió por 2-6 7-6 (2) 6-2 y 6-1 a Istomin, verdugo del serbio Novak Djokovic (2) en la segunda ronda. Será el quinto enfrentamiento entre ambos. ¿La serie? 4-0 para el ‘Baby Federer’. La última vez que se vieron las caras fue en el Abierto de los Estados Unidos 2014. Allí, en la tercera instancia, el nacido en Haskovo se impuso por 0-6 6-3 6-4 y 6-1.

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A puro corazón, Rafael Nadal sigue de pie en Australia

El balear, campeón del Abierto de Australia en el 2009 y noveno favorito en el orden de preclasificación, avanzó a los octavos de final tras superar por 4-6 6-3 6-7 (5) 6-3 y 6-2 al alemán Alexander Zverev, una de las máximas promesas del tenis internacional. Su próximo rival saldrá del duelo entre el francés Gael Monfils (6) y el alemán Philipp Kohlschreiber (32). Por Santiago Ángel.

Más de cuatro horas. Eso es lo que tuvo que trabajar Rafael Nadal para meterse en la segunda semana de este Abierto de Australia, el primer Grand Slam de la temporada. En la Arena Rod Laver, la principal pista en importancia dentro de Melbourne Park -complejo en el que se lleva a cabo esta competición-, el oriundo de Manacor se quitó de encima al ‘abanderado’ de la Next Gen.

En cuanto al juego, Nadal, que desde comienzos de este año está bajo la mirada de su compatriota Carlos Moyá -ex número uno del mundo-, fue de menor a mayor. Pese a que fue creciendo paso a paso, el partido fue una verdadera encrucijada para el nueve veces ganador del Abierto de Francia y ex número uno del escalafón individual. Zverev, su rival de turno, lo complicó desde el quiebre inicial hasta el ocaso del capítulo final.

Entonces, ¿cuál fue la clave para que la balanza se decante en favor del balear? En primer lugar, la experiencia: en este caso, los años en la élite jugaron un papel preponderante en la definición del partido. Nadal, con catorce Grand Slam’s bajo el brazo, fue quien mejor se desenvolvió en los momentos decisivos. Esta fue, en definitiva, la principal diferencia entre uno y otro. Por otro lado, la parte física: el ibérico, que ya dejó atrás las molestias físicas que lo tuvieron a maltraer durante gran parte del 2016, llegó entero a la manga decisiva; el teutón, en cambio, estuvo mermado durante los últimos juegos.

Con este éxito, el quinto del año para él, Nadal se metió entre los mejores 16 en la metrópoli australiana. Su próximo escollo será el francés Gael Monfils, verdugo del alemán Philipp Kohlschreiber.

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Andy Murray, sólido rumbo a la segunda semana

El británico, líder de la clasificación mundial y finalista del Abierto de Australia en cinco ocasiones, accedió a los octavos de final tras superar por 6-4 6-2 y 6-4 al estadounidense Sam Querrey, trigésimo primer preclasificado. Su próximo escollo será el alemán Mischa Zverev, hermano mayor de Alexander. Por Santiago Ángel.

A paso firme. Aún con una sonrisa dibujada en su rostro por la inesperada caída del serbio Novak Djokovic -número dos del ranking ATP y principal rival del crédito de Dunblane en la lucha por el título- ante el uzbeco Denis Istomin en la segunda vuelta de este primer Grand Slam del año, Andy Murray salió a la Arena Hisense, la tercera pista en importancia dentro de Melbourne Park, con varios litros de más en el tanque.

Además de la eliminación del balcánico, Murray también tenía otro incentivo en su tercer partido en la metrópoli australiana: crecer tenísticamente. Su nivel, principalmente en su debut ante el ucraniano Illya Marchenko, no había sido el que esperaba gran parte de la esfera que rodea a este deporte. Luego, ante el joven ruso Andrey Rublev, mejoró. ¿El inconveniente? El rival. Pese a tener mucho futuro por delante, el euroasiático, en situaciones normales, no representa una amenaza para el vigente rey de la rama masculina. Por este motivo y el mencionado anteriormente, la contienda ante Querrey se volvió vital para él: ganar y jugar bien, con mayor énfasis en esto último, eran sus premisas. Y cumplió. Triunfó y, de yapa, tuvo una gran actuación bajo el sol oceánico.

Murray, número uno del mundo desde el mes de octubre, fue trabajando este partido punto a punto, juego a juego. Los primeros games fueron ‘palo y palo’. Recién pudo romper el servicio del gringo en el noveno juego, lo cual le fue más que suficiente para conseguir la primera gran ventaja del partido. Posteriormente, en el segundo parcial, la diferencia entre uno y otro fue más evidente: dos quiebres y un contundente 6-2 dejaron en evidencia los presentes de ambos protagonistas. En el tercer set, que terminó siendo el último en una contienda que tuvo una duración de una hora y 59 minutos, el conducido por el checo Ivan Lendl se mantuvo firme

mentalmente y se adueñó del saque de su rival sobre el ocaso, lo cual le posibilitó meterse en la segunda semana del Happy Slam sin sobresaltos.

El sábado, con el objetivo de meterse entre los ocho mejores, Murray se medirá ante el mayor de los Zverev, quien batió por 6-1 4-6 6-3 y 6-0 al tunecino Malek Jaziri. Será el segundo enfrentamiento entre sí. La única vez que se vieron las caras fue en la edición 2016 del ATP 250 de Múnich, en Alemania. Allí, por los octavos de final del torneo que se disputa sobre arcilla, el actual bicampeón olímpico se impuso por doble 6-2.

Carreño

Jueves de ensueño en Australia para la Armada Española

Siguiendo los pasos de Rafael Nadal (9), el principal exponente de la Armada, Roberto Bautista Agut (13), David Ferrer (21) y Pablo Carreño Busta (31) avanzaron a la tercera vuelta del primer Grand Slam de la temporada. ¿Cuántos de ellos llegarán a la segunda semana? En principio, uno de los tres quedará eliminado en la próxima instancia. El por qué, en la siguiente nota de UBITENNIS en Español. Por Santiago Ángel.

Día redondo en Melbourne Park. Para Nadal, el gran favorito que tiene España en Oceanía, por su éxito ante el chipriota Marcos Baghdatis y la sorpresiva eliminación del serbio Novak Djokovic -número dos del ranking mundial y seis veces campeón de este torneo- a manos del uzbeco Denis Istomin; para Conchita Martínez, capitana de Copa Davis del elenco europeo, por los tres éxitos de los hombres que le siguen a Nadal en la clasificación mundial.

Bautista Agut, de gran comienzo de año tras conseguir el título en el ATP 250 de Chennai (India), volvió a demostrar de qué está hecho en este Happy Slam: sólido triunfo por 6-2 6-2 y 6-3 ante el nipón Yoshihito Nishioka. De esta manera, el castollense sigue sin ceder sets bajo el calor australiano. Su próximo escollo será nada menos que David Ferrer, la segunda raqueta más trascendente que ha tenido España en los últimos diez años, solo por detrás del nueve veces ganador del Abierto de Francia y ex número uno del escalafón individual. El de Jávea, que llegó a este certamen con más dudas que certezas, empezó a disiparlas con dos buenas producciones. El pasado martes, en su debut, con una buena victoria por la vía rápida ante el local Omar Jasika, quien fue invitado por la organización. En esta madrugada, 2-6 6-4 6-4 y 6-2 frente al estadounidense Ernesto Escobedo, procedente de la fase previa.

El viernes, con el objetivo de conseguir un lugar entre los 16 mejores, Bautista Agut y Ferrer compartirán una pista por tercera vez. Las dos primeras, con éxitos de este último. El último cruce entre ambos se produjo hace más de tres años, en la edición 2013 del Abierto de los Estados Unidos, en Nueva York. Allí, por los octavos de

final, quien en aquel momento era conducido por Javier Piles se impuso por 6-3 6-7 6-1 y 6-2.

Otro que también tuvo un jueves feliz en Melbourne fue el gijonense Pablo Carreño Busta, un jugador que crece año a año a pesar de las lesiones que lo tuvieron a maltraer en su mejor época dentro del circuito profesional. En su partido de segunda ronda, el trigésimo primer sembrado batió por 6-2 6-4 y 6-2 al británico Kyle Edmund. Su próximo adversario será… ¿Novak Djokovic? No… ¡Denis Istomin! Sí, el asiático, quien se ganó una invitación tras ganar el play-off previo a la competición, logró destronar al balcánico, lo que provocó el primer cimbronazo en este Abierto de Australia 2017. La pregunta es: ¿se extenderá el periplo de Oremburgo o será el hispano quien avance por primera vez a los octavos de final de un Grand Slam?

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Roger Federer puso segunda en Melbourne Park

El suizo, décimo séptimo sembrado en el orden de preclasificación, accedió a la tercera vuelta del Abierto de Australia tras superar por 7-5 6-3 y 7-6 (3) al estadounidense Noah Rubin, proveniente de la fase previa. Su próximo rival será nada menos que el checo Tomas Berdych, décimo cabeza de serie. Por Santiago Ángel.

Estadio repleto y muchísima ilusión alrededor de la Arena Rod Laver. ¿El centro de la escena? Roger Federer, ex número uno del mundo, cuatro veces ganador del Happy Slam (2004, 2006, 2007 y 2010) y, para muchos, el mejor jugador de la historia del tenis. Hoy, en su segunda actuación en esta edición 2017 del Grand Slam oceánico, el oriundo de Basilea dejó en evidencia una evidente evolución con respecto a lo que había hecho ante el austriaco Jürgen Melzer, en lo que fue su regreso a la actividad oficial tras más de cinco meses de ausencia.

Ante Rubin, un joven de 20 años con mucho para ofrecer en el futuro pero con pocas armas en el presente para dar el gran golpe, el ‘Expreso Suizo’ tuvo sus altibajos. Por momentos, supremacía absoluta; en otros, infinidad de errores que complicaban el panorama. Más allá de las intermitencias, lo más rescatable en el partido de hoy fue la actitud que tuvo Federer para salir airoso y sin ceder sets, y eso que estuvo 5-2 abajo en el tercer parcial.

Su próxima aparición en Melbourne Park será en la jornada del viernes, posiblemente la sesión nocturna. ¿El escenario? La Arena Rod Laver, una vez más, ese mítico estadio testigo de históricas batallas con el helvético en primer plano. Su oponente de turno será Berdych, quien batió por 6-3 7-6 (6) y 6-2 a Ryan Harrison, coterráneo de Rubin. Será el vigésimo séptimo cruce entre ambos. ¿El historial? 26-6 a favor del conducido por el croata Ivan Ljubicic. La última vez que estuvieron cara a cara fue hace un año. El lugar, aunque parezca una casualidad, el mismísimo Abierto de Australia. Allí, por los cuartos de final, Federer se impuso por 7-6 (4) 6-4 y 6-2.