Category Archives: Quique Cano

Berlocq (2)

“You are bad”, le gritaba a Berlocq

De pronto hubo disturbios en una de las cabeceras. Charly Berlocq se dio vuelta hacia la platea y con su raqueta golpeó la malla que protegía el sector, señalando a una persona a quien acusaba de hostigarlo permanentemente. Desde Sunrise, Enrique “Quique” Cano.


No tardaron en aparecer reacciones alrededor de ese personaje vestido con una remera de color llamativo, que estaba sentado detrás de una bandera israelí.


“¿Por qué no dejás tranquilo al jugador?”, le dijo el presidente de Havas Sports Ramiro Castillo, a lo que le respondió que del otro lado estaban haciendo lo mismo con el jugador israelí: “Yo estuve en la otra cabecera y lo agreden a nuestro jugador”.


La cosa se puso más caliente cuando Castillo le dijo: “Mejor que te calles, porque yo mismo me encargo de hacerte echar”. La situación se puso tensa y hubo algún manoseo que terminó rápidamente.


El presidente de Havas evitó volver a mirar a esa persona, mientras que éste se ponía de pie para alentar, mirando a los dirigentes argentinos. Por eso fue que se acercó hasta el lugar Miguel Solari (Comisión fiscalizadora de la AAT), con la finalidad de calmar la situación.


“Lo único que le pedí al señor fue que se tranquilizara, que esto era sólo un partido de tenis y que nosotros habíamos venido a jugar”, comentaba el dirigente, a lo que agregó: “Él insistía en que los argentinos hacían lo mismo, pero finalmente se tranquilizó y dejó de decirle cosas a Berlocq. Era desagradable escuchar que le dijera insultos y otras cosas cuando se acercaba.”


La actitud de la persona de la platea VIP, coincidían todos los comentarios, era de agacharse para “decirle a Berlocq que era un mal jugador o bien directamente insultarlo”.

 

Por Enrique “Quique” Cano.

Leo Mayer

Buena imagen

Leonardo Mayer pasó por el US Open 2014 dejando una buena imagen, por su tenis agresivo, mucho más preciso y asentado en su nivel de juego. ¿Parte desde algún cambio o alguna modificación en su trabajo? Tal vez lo más acertado haya salido desde su propia espontánea expresión: “No hay ninguna diferencia, lo que pasa es que ahora (las pelotas) pican de la línea para adentro”. Desde Nueva York, Enrique “Quique” Cano.

La raqueta N°2 de la Argentina, que si Del Potro no regresa hasta 2015 o no suma algunos buenos puntos antes de fin de año será el mejor del ranking nacional, parece estar llevando con tranquilidad el peso de ser parte de los 30 mejores del mundo.

Leo llegó a segunda ronda en Melbourne, a tercera en Roland Garros, hizo octavos en Wimbledon y repitió tercera en US Open, además de haber ganado su primer título en el ATP500 de Hamburgo. El mejor año, sin lugar a dudas, pero, como suele decirse, ahora hay que sostenerlo.

El Yacaré, como él mismo suele decirse, es un lindo personaje dentro del mundo del tenis. Con sacrificio desde sus inicios, y oriundo de una familia humilde, tardó en hacerse un lugarcito entre los mejores, pero como hemos aprendido, los argentinos explotan cuando explotan y no cuando quiere o pretende uno.
Quizás pudo haber conseguido todo esto antes, su tenis se lo permitía, pero la madurez le llegó ahora, y bienvenido sea.

Se fue del US Open en la cancha 17 (acompañan las imágenes), con un partido difícil ante Kei Nishikori, ante quien hay que tener intensidad sostenida y mucha precisión, tal vez por ahí, y por el lado de sus nervios, habría que buscar el trabajo venidero.
Aunque aún no lo ha cerrado, éste fue un gran año para él. Deberá cuidarse en lo físico, alejarse de los cohetes y pensar que en 2015 no debe pesarle presentarse como uno de los animadores en varios de los torneos que juegue.

Por Enrique “Quique” Cano.

Roger Federer

La bestia post

Roger Federer volvió a ser noticia esta semana en Canadá, no sólo por su cumpleaños número 33, sino porque, una vez más, alcanzaba la definición del Masters 1000 de ese país. Sin embargo, lejos de entender significados ajenos o la preferencia de los fans, el francés Jo Wilfried Tsonga –que volvió a empuñar la Babolat Aero- se quedó con un match cerrado, el cheque más abultado y el trofeo más grande. Por Enrique Cano.

La realidad dice que el suizo vuelve a estar en los primeros planos, que marcha tercero en el escalafón de ATP y que, a fin de temporada, tiene chances de volver a ser el líder del ranking internacional. Pero para ello deberá ganar no sólo grandes partidos, como los continúa haciendo en la actualidad, sino también grandes torneos, algo que no consigue desde la temporada 2012.

Ese año se imponía en tres Masters 1000 (Indian Wells, Madrid y Cincinnati) y lograba, lo que hasta ahora es, su último Grand Slam en Wimbledon, la misma cantidad de finales en torneos grandes que esta temporada no pudo definir en su favor (Indian Wells, Montecarlo, Canadá y Wimbledon).

El paso del tiempo, la consolidación de Novak y Rafa, sumado al crecimiento de tenistas como Wawrinka o Tsonga han mantenido a raya los sueños de uno de los mejores jugadores, sino el mejor, de todos los tiempos y lo alejan de los grandes títulos. Sin esta posibilidad, y con el retroceso también de Murray, el grupo de “Los Galácticos” –como los suele llamar Delpo- se ve reducido a tan sólo dos jugadores y degrada a Roger al plano mortal, convirtiéndolo en el mejor de los mortales. Para cualquiera de los integrantes del Tour, sería un privilegio, pero para el suizo, no tanto.

Cuando el tiempo vulnera las pretensiones y el físico le pone límites a las exigencias del cerebro, empieza la era post, una bestia que comienza a devorarse lentamente a la vigencia y deja postrada a la gloria entre los vidrios de un portarretrato.

A los 33 años, Federer entiende (entendemos) que todavía está vigente, que por detrás de él hay un mundo de tenistas y que por delante tiene solamente a dos. Pero sabe también que están lejos, que casi lo doblan en puntos, pero que podría alcanzarlos.

Sin embargo, para ello deberá lograr una meta que parece más lejana aún que las posiciones de Djokovic o Nadal, un gran título, especialmente, un Grand Slam.

Por Enrique “Quique” Cano.

Aegon Championships - Day Three

Murray, ¿y un ranking inmerecido?

El escocés se acerca a su momento más importante, la defensa del título que marcó su historia, que le devolvió colores a millones de rostros británicos, pero que también le tiñó su futuro cercano de presiones. Por Enrique “Quique” Cano.

Su triunfo en Wimbledon 2013, segunda victoria en ese escenario luego de vencer en los Juegos Olímpicos de Londres un año antes, le elevó de categoría entre aquellos que seguían llamándolo británico sólo en los momentos de triunfo. Pasó a serlo tiempo completo 24 x24, los 365 días.

Pero la realidad le tenía deparados algunos desencuentros que lo dejarían parado frente a un vallado de signos de interrogación.

Un problema físico que lo lleva al quirófano lo quita del circuito por algunas semanas y lo saca del Masters de fin de año. A su regreso, no sólo comenzarían a irse los puntos de sutura de la intervención, sino también varios de su propio ranking, y junto con ellos, Ivan Lendl. El checo-americano que le había cambiado el espíritu al juego de Andy le ponía punto final a la relación.

Intentos y tropiezos no lo dejaban muy bien parado al escocés dentro de la cancha. Tanto es así, que luego de su triunfo sobre la hierba de Wimbledon, pudo conseguir 5 octavos de final, 6 cuartos de final, 1 semi ATP500 y otra recientemente (a casi 1 año) en otro Grand Slam: Roland Garros, en donde arribó a los tropezones hasta esa instancia, con evidentes problemas físicos, y en el que si se hubiese despedido antes nadie se hubiera extrañado.

Números, estadísticas y 4.680 puntos que lo ubican a Murray en el quinto lugar del escalafón mundial. Obviamente que cada punto que consigue un jugador es bien merecido, pero la regularidad en el circuito, o la falta de ella, puede remitir a las dudas.

Si miramos los números del Top Ten, nos encontraríamos con un Murray aprovechando circunstancias ajenas y exprimiendo al máximo las 2 mil unidades que le dio el Major en la Catedral del tenis. ¿Y qué sería de Andy hoy sin esos puntos?

De  no tenerlos, estaría fuera del Top Ten, pero de conseguir la mitad de ellos, de acuerdo a la regularidad de estos últimos 12 meses, el británico estaría apenas por encima de Raonic, lo que lo confirmaría como uno de los 10 mejores del mundo, pero que lo dejaría lejos de aquél pretendido título nobiliario de “Galáctico” que le otorgara Del Potro tiempo atrás.

Sin un título en casi 12 meses, sin una final en el mismo período, Andy Murray atraviesa un “largo y sinuoso camino”, como el que describía Paul McCartney cuando iba a su residencia en Escocia, y del que deberá salir si es que pretende revalidarse como uno de los mejores cinco del mundo, algo que por su actualidad, parece estar distante

Enrique “Quique” Cano.

TENNIS - INTERNATIONAUX DE FRANCE 2014

Nadal, una fiera sobre el polvo de ladrillo parisino

El domingo en el Estadio Philipp Chartier, Rafael Nadal se enfrentará ante el serbio Novak Djokovic en la final de la edición 2014 de Roland Garros. Si el español se alza con su novena corona en París, continuará siendo el líder de la clasificación. Desde París, Enrique Cano.

 

El balear llegó a la definición del Abierto de Francia tras imponerse en sets corridos al británico Andy Murray en una hora y 40 minutos, en lo que representó su semifinal más corta en la Ciudad Luz. Por su parte, Novak Djokovic debió batallar un poco más para doblegar al letón Ernests Gulbis, quien en su camino al Final Four venciera a al suizo Roger Federer y al checo Tomas Berdych.

Cabe destacar que Nadal no pierde en el Bois de Boulogne desde 2009. Lleva 34 triunfos consecutivos, 102 sets ganados y solamente 9 perdidos. Toda una fiera. A su vez, desde que disputó el certamen francés por primera vez en 2005, llegó nueve veces a la final, ganó 8 títulos (falta jugar la del domingo), ganó 65 partidos y tan sólo perdió uno (contra Robin Soderling en los octavos de final de 2009).

En dos ocasiones, Rafa conquistó el segundo Grand Slam del año sin ceder sets, en 2008 y 2009. En 2007, 2012 y (hasta ahora) dejó en el camino nada más que uno. En 2005, 2006 y 20011, lo hizo entregando tres. En resumen, el mallorquín, se llevó 196 sets y perdió nada más que 19.

El domingo, el Matador se enfrentará ante el serbio Novak Djokovic, rival al que enfrentó en cuatro ocasiones en Roland Garros. En las semifinales de 2007 se impuso por 7-5, 6-4 y 6-2. En las de 2008, por 6-4,6-2 y 7-6. En la final de 2012, ganó por 6-4, 6-3, 2-6 y 7-5; y el año pasado, también en semifinales, venció por 6-4, 3-6, 6-1, 6-7 y 9-7.

Un dato a tener en cuenta es que la única vez que Nole y Rafa se vieron las caras en la definición del Abierto de Francia lo hicieron un lunes, ya que el domingo se suspendió por lluvia. Este domingo anuncian mal tiempo. ¿Se repetirá lo de 2012?

Si Rafael Nadal conquista por novena vez en su carrera Roland Garros, mantendrá además su condición de número uno del mundo, aventajando a Novak Djokovic por apenas 170 puntos. Caso contrario, el serbio recuperará la cima del ranking mundial y ostentará 1430 unidades más que el español.